Por el Dr. Michael Fuentes.

Como un niño, usted pudo haber pasado numerosas horas al aire libre durante el verano.  Ahora que usted es un adulto usted puede encontrar los meses de verano es mucho menos agradable a causa del calor.  Pero no se preocupe, esto es normal.

A medida que usted envejece, los mecanismos del cuerpo que ayudan a regular la temperatura interna; llegan a ser menos eficientes.  Esto significa que usted pierde parte de su habilidad para adaptarse al calor, dejándolo a usted con una baja tolerancia y más susceptible a las enfermedades relacionadas con el mismo.

Esto es causado por algunas razones diferentes, una de ellas es que un adulto mayor de 65 años no suda tanto como un joven.  Sudar ayuda a enfriar el cuerpo.  También un adulto mayor puede ser más propenso a tener una condición crónica a tomar medicamentos que afectan la capacidad del cuerpo a responder al calor.

Llamada hipertermia (aumento de la temperatura), enfermedades relacionadas al calor pueden incluir agotamiento por calor, calambres, fatiga, insolación.  Los síntomas pueden incluir enrojecimiento facial, temperatura corporal elevada, dolor de cabeza, nausea, pulso acelerado, mareos o falta de sudoración.

 

“A medida que usted envejece, los mecanismos del cuerpo que ayudan a regular la temperatura interna; llegan a ser menos eficientes.  Esto significa que usted pierde parte de su habilidad para adaptarse al calor, dejándolo a usted con una baja tolerancia y más susceptible a las enfermedades relacionadas con el mismo”.

 

La hipertermia es a consecuencia que la sangre fluye a la superficie de la piel, mientras el cuerpo trata de enfriarse por sí mismo. Como resultado, menos sangre llega al cerebro, músculos y otros órganos; los cuales pueden interferir con la fuerza muscular y la capacidad mental.  En casos graves esto puede ser peligroso.

 

De acuerdo al Instituto Nacional de Envejecimiento, si alguien es sospechoso de sufrir enfermedades relacionadas al calor, usted debería:

  • Sacar a la persona del calor y llevarla a la sombra, aire acondicionado o a otro lugar frío. Instar a la persona a           recostarse.
  • Si la persona puede ingerir sin peligro, ofrecer fluidos como agua, frutas o jugos de vegetales. Evitar el alcohol          y la cafeína.
  • Animar a la persona a ducharse, bañarse o humedecerse con agua fría.
  • Aplicar un paño húmedo y frío a las muñecas, cuello, axilas, y/o área inguinal. Estos son lugares en donde la             sangre pasa cerca de la superficie de la piel y los paños húmedos pueden ayudar a enfriar la sangre.
  • Llamar al 911 si usted sospecha de golpe de calor.

 

La mejor defensa de las enfermedades relacionadas al calor, sin embargo, es prevenir que se produzcan.  Equípese con el conocimiento acerca del calentamiento y tomar prudentes precauciones para disfrutar un día cálido cuidadosamente.  Siga estas claves:

  • Permanecer hidratado. Tomar agua a menudo, incluso si no siente sed.
  • Revisar sus medicinas. Algunas pueden hacerlo más sensible al sol.  Pregunte a su doctor.
  • Usar filtro solar. Aplicar antes de salir y reaplicar a menudo.
  • Usar ropa apropiada. Usar ropa ligera, usas prendas que transpiren, mangas largas y sombreros de ala ancha.
  • Use gafas para el sol. Buscar las que protegen de los rayos UVB y UVA.

Certificado en rehabilitación y medicina física, el Doctor Michael Fuentes es el Director Médico del Hospital de Rehabilitación de Corpus Christi.  El hospital provee cuidados especializados de rehabilitación para pacientes en recuperación causadas por incapacidades y por lesiones, enfermedades o condiciones crónicas médicas.  Para más información, visite CCRH.ernesthealth.com, llame al 361-906-3700 o visite el hospital en 5726 Esplanade Drive, Corpus Christi, Texas.